Un 11 de marzo, pero de 1914, el diario The Times publicaba que la sufragista británica Mary Richardson “apuñaló” la obra “La Venus del espejo” de Velázquez, que se exponía en la National Gallery de Londres. Un extracto de la nota que publicó ese día:
El famoso Robeky Velasquez, comúnmente conocido como “La Venus del espejo”, que fue presentado en la National Gallery en 1906, fue mutilada ayer a la mañana por la prominente militante por el voto femenino, Mary Richardson. Atacó la pintura con un pequeño cuchillo de lámina estrecha, similar al que utilizan los carniceros, y en unos pocos segundos inflingió a la pintura un severo, sino irreparable daño. Como consecuencia del ultraje, la National Gallery permanecerá cerrada hasta nuevo aviso.
A juzgar por la imagen del daño, el primer golpe fue dado en el punto marcado con una estrella en la reproducción, que podrá ser encontrada en la siguiente página. Desde ese punto, hasta abajo, y de alrededor de un tercio de pulgada de ancho, la pintura está rajada en todas direcciones horizontales y verticales. Hacia abajo, casi nada queda del vidrio, tan sólo unos fragmentos astillados en la base del marco y algunos esparcidos en el frente. Además, el lienzo fue cortado en seis o siete lugares…
Además, el diario publicó la carta que Richardson envió a la Unión Social y Política de mujeres (Women´s Social and Political Union), de la que era parte:
“Traté de destruir la pintura de la más hermosa mujer de la historia de la mitología como protesta en contra del gobierno por destruir a la señora (Emmeline) Pankhurst, quien es el personaje femenino más hermoso de la historia moderna. La Justicia es un elemento de belleza tanto como el color y las líneas trazadas en un lienzo. La señora Pankhurst parece procurar la justicia para la femineidad, y por eso, está siendo lentamente asesinada por el gobierno de los funcionarios de Iscariot. Si hay algo que decir en contra de mi acto, déjenme recordarles que el griterío es una hipocresía, y mientras tanto, hasta que el público cese la continuación de la destrucción humana, las piedras del castigo me perseguirán por destruir la pintura, que es la evidencia contra ellos, por su hipocresía artística, moral y política”.
Fuente: Digital Archive, The Times
Traducción: Florencia Ventosa
