No lo sabía entonces, pero cuando decidí fotografiar la ironía, nunca pensé que además, fuera premonitoria.
Las imágenes son de 2009 y corresponden a la Feria del Libro, pabellón amarillo. El espacio del encuentro, vacío.
Sin detenerme en los sarcasmos, acá están.
¿Alguien notó como este año la feria se contrajo-no tengo números ahora, pero es la mitad que el año pasado, por lo menos- y lo que menos abunda sobre los stands son los libros?
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